Etapa 01
Bienvenida y escucha
Nos tomamos un tiempo para conocerte: cómo te sientes, qué te gustaría mejorar y qué esperas del acompañamiento. Sin tecnicismos y a tu ritmo.
Método
El método de Pranica está diseñado para que cada persona entienda qué ocurre, por qué se hace y cómo puede integrar lo trabajado.
Etapa 01
Nos tomamos un tiempo para conocerte: cómo te sientes, qué te gustaría mejorar y qué esperas del acompañamiento. Sin tecnicismos y a tu ritmo.
Etapa 02
Antes de empezar te explico con transparencia qué es y qué no es la Sanación Pránica: un apoyo complementario que nunca reemplaza a la medicina ni promete curas.
Etapa 03
Hago una lectura tranquila de cómo está tu energía para entender dónde concentrar el cuidado. Tú solo necesitas relajarte y respirar.
Etapa 04
Trabajo con técnicas suaves, sin contacto físico, para ayudarte a liberar tensión, recuperar energía y reencontrar tu equilibrio.
Etapa 05
Cerramos con recomendaciones simples para tu día a día —respiración, descanso, pequeños hábitos— que sostienen lo trabajado.
En cada sesión
Cada encuentro sigue un mismo cuidado: te escucho, valoro cómo estás, trabajo tu energía con suavidad y cerramos con recomendaciones pensadas para ti.
Cómo te sientes y qué te gustaría mejorar.
Si estás en algún tratamiento médico, para acompañarlo con respeto (nunca reemplazarlo).
Si prefieres la sesión presencial o a distancia.
Una idea realista de cuántos encuentros podrían ayudarte.
Pequeñas recomendaciones de autocuidado para después de la sesión.
Técnicas de apoyo
Según el propósito de cada sesión se combinan técnicas energéticas y prácticas sencillas de autocuidado que el consultante puede sostener entre encuentros.
Técnicas energéticas suaves para liberar la tensión acumulada.
Trabajo orientado a revitalizar y reequilibrar tu bienestar general.
Meditación y respiración consciente para calmar la mente.
Prácticas simples de autocuidado que puedes mantener en casa.
Hábitos de apoyo —descanso, agua, movimiento— para sostener los resultados.

Consentimiento informado
Antes de comenzar, se aclaran por escrito los límites y el alcance del acompañamiento:
La Sanación Pránica es una práctica complementaria: no sustituye diagnóstico, seguimiento ni tratamiento médico.
El compromiso es de medio y no de resultado: se acompaña el proceso con cuidado, sin garantizar desenlaces.
Puedes hacer preguntas, pausar o retirar tu consentimiento en cualquier momento del acompañamiento.